La memoria a veces es descubrimiento. Una visión de los hechos entre 1980 y 2006, Camino de ningún final (edición de V. Gallego, Renacimiento, 2013), no parece una antología, porque éstas tienen algo de puerta cerrada, y ésta es todo llaves. José Luis Martínez no dice no a nada. No renuncia: “A favor del poema débil/ como canal que no puede con la góndola,/ del poema desventado,/ sin chispa ni gas,/ nada atlético,/ carente de fuerza como los tiempos que corren”. Los caminos sólo conducen a ser recorridos. Lo nuevo es lo mismo que lo vivo.





Jesús says: